Lograr la armonía perfecta no es fácil. Todos sabemos que los hombres prefieren la estimulación directa e intensa, mientras que las mujeres prefieren una estimulación gradual; los hombres tienden a dormirse inmediatamente después del sexo, mientras que las mujeres suelen anhelar algo más. Entonces, ¿cómo se debe expresar el amor para satisfacer a ambos miembros de la pareja simultáneamente? Un experto estadounidense en relaciones señala los siguientes puntos clave.
Para los hombres, el sexo es esencialmente un proceso de liberación de testosterona, y su satisfacción sexual está ligada a la liberación de la presión orgásmica. Por lo tanto, una vez que un hombre se excita, inconscientemente acelera el ritmo. Algunos incluso esperan que la mujer acelere con él.
Por el contrario, tanto fisiológica como emocionalmente, las mujeres prefieren a los hombres que son amables en sus acciones. Esperan que los hombres estén llenos de ternura y afecto, despertando lentamente su deseo sexual, como pétalos que se deshojan capa a capa; esperan que los hombres descubran los secretos más profundos de sus almas y sientan sus deseos.
Por lo tanto, si un hombre reduce la velocidad adecuadamente, se controla ligeramente y utiliza movimientos más suaves, puede brindarle a la mujer un mayor placer, incluso llevándola al orgasmo. Al mismo tiempo, también puede experimentar el afecto y la sensualidad de su pareja y conectar con ella.
Sin embargo, hay un fenómeno interesante: cuando los hombres están excitados sexualmente, su percepción del tiempo es bastante imprecisa. Por ejemplo, cuando un hombre cree que los juegos previos han durado 15 minutos completos, en realidad puede que solo hayan sido uno o dos minutos.
Por supuesto, los patrones de intimidad sexual se descubren gradualmente en la pareja y no pueden aplicarse de forma rígida. Para garantizar que ambos disfruten plenamente de la intimidad, se basa principalmente en la comprensión mutua y la experiencia adquirida mediante la comunicación y la práctica. Sin embargo, sin duda, aumentar adecuadamente el tiempo de los juegos previos y disfrutar del placer de la intimidad son fundamentales para que ambos alcancen el orgasmo.
Además, debido a las diferencias fisiológicas, si un hombre quiere ayudar a una mujer a alcanzar el orgasmo con mayor facilidad, puede inducirlo en un momento determinado antes de la eyaculación disminuyendo la velocidad, cambiando de posición y respirando profundamente. Esto también puede prolongar la duración y mejorar la calidad del sexo. En cuanto a determinar este momento específico, varía según la persona y requiere que los hombres lo comprendan y experimenten gradualmente durante el sexo.